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16 De Marzo del 2006

Comunidad

Dos visiones sobre el futuro del Hospital

Sería bueno ¿verdad?
Sí a la ‘C’

Larry Barnett

Concejal de la Ciudad de Sonoma

¿No sería mejor si las cosas fuesen simples, fáciles de entender, no confusas? ¿No sería agradable si nada fuese complicado, sin requerimiento de especializaciones o de explicaciones?
Sería agradable, pero, no es la manera como el mundo moderno se desarrolla.
Cuando yo estaba joven y enfermo, el doctor familiar Alfred Amler venía a la casa. Llegaba con su bolsa negra y lo podía escuchar silbando mientras subía las escaleras. Me examinaba, me inyectaba, me daba una palmada en el cachete y silbaba de regreso a su carro. De eso hace más de cincuenta años, y desde entonces virtualmente todo lo relacionado con medicina y cuidado médico ha cambiado.

El cuidado médico es el segmento de mas rápido crecimiento de la economía, y cuando se combina con la industria farmacéutica a la que está inexorablemente unido hoy en día, representa un motor económico de proporción sin precedente. Como los costos han aumentado y las economías de escala se han convertido en la espina dorsal del crecimiento contínuo, la consolidación en el segmento hospitalario de la industria del cuidado médico ha sido rápida y ahora vemos como hospitales comunitarios, pequeños e independientes, cierran sus puertas y desaparecen cada año. Si no fuese por el apoyo financiero de esta comunidad, nuestro hospital estaría cerrado también a estas alturas.

Durante, al menos, cinco años, la directiva del hospital y su administración han atacado la situación desarrollando algún tipo de fórmula que pueda asegurar la supervivencia de nuestro pequeño hospital comunitario. En el mundo complicado de hoy, sin embargo, esta fórmula no nace de la simplicidad de sentirse uno bien. Más bien refleja la complejidad cada vez mayor del ofrecimiento de cuidado médico: la población calculada, proyecciones demográficas y tarifas de servicios, proyección de costos de cuidado médico, salarios, niveles de servicios ofrecidos; tarifas calculadas de reembolso, pólizas de seguros públicas y privadas, servicios obligatorios y codificaciones de construcción, además de responsabilidades legales, sólo por mencionar algunos puntos a tomar en cuenta.

La propuesta Medida C, refleja años de estudio, planificación, reuniones públicas y participación comunitaria. Incluso después que el plan se desarrollara, cinco personalidades de la comunidad contribuyeron con $30,000 de su propio dinero para traer expertos de fuera del área, que no estuviesen involucrados o ligados de alguna forma, al proyecto, para que evaluaran lo que se había desarrollado. Su informe final terminó apoyando el plan tal como ha sido propuesto.

Ahora, también están aquellos quiénes ahora claman el ofrecer una mejor respuesta que los expertos en el área. No explican quién salvará el hospital o cómo, apenas que no tenemos por qué preocuparnos por la clausura del hospital, porque no va a suceder. Me imagino que algunos dijeron lo mismo sobre los doctores con sus maletines negros visitando a los niños enfermos en sus propias casas. Pensaron que eso nunca terminaría, pero sucedió.

¿No sería agradable que hubieses simples y llanas soluciones para los problemas de cuidado médico del valle de Sonoma? Yo pienso que sería lo ideal, pero no es así. Y es por eso que yo voto “Sí” a la Medida C.


Apoye las granjas de Sonoma
No a la ‘C’

Ned Hill
Productor de uva

Resulta desafortunado tener que escribir sobre ésto. Permítanme aclararlo, me encanta hablar sobre agricultura (en mi caso en la cosecha de la uva) en el valle de Sonoma, sin embargo una vez más los granjeros han sido llevados a una posición en donde deben defender sus tierras.

El condado de Sonoma y los ciudadanos del valle han sido invitados y han tenido éxito en apoyar los intereses de los agricultores a través de los años, con la derrota de la Iniciativa de la Herencia Rural, una supuesta medida de control que fue apoyada por el Club Sierra y enfrentada por el Buró de Granjas del Valle de Sonoma; la Medida M, la cual habría prohibido cosechas modificadas genéticamente; y la propuesta por una nueva Sonoma Valley High School en las lejanías de Carriger Road. Ahora es tiempo, nuevamente, para los ciudadanos de Sonoma de apoyar las productivas áreas agrícolas.

Durante los pasados 85 años la familia Leveroni ha acertado en el funcionamiento de una diversidad de cultivos en el corazón del valle de Sonoma. Ha tenido desarrollos usurpándoles por dos costados y han tenido propuestas de un puente de autopista por todo el centro de su rancho. Ha sido sugerido por algunos que las parcelas de su propiedad han sido emplazadas para el desarrollo de construcciones en vista de que no han sido colocadas bajo la ley Williamson.

Esta norma legal ofrece excepciones de impuestos a los poseedores de tierras y, como lo demuestra una reciente oferta de desarrollo en Lake County, no tiene nada que ver con mantener la tierra permanentemente, sin desarrollo urbanístico. Así mismo, el rancho Leveroni se ubica asienta fuera circuito, aprobado mediante voto, del Límite Urbano de Crecimiento de Sonoma.

Si vamos a creer en las aseveraciones de que el hospital no está fiscalmente sano en su estado actual, entonces debemos confiar también en la posición de los Leveroni sobre las implicaciones de que el ceder su tierra compromete su producción.

El uso continuado del Dominio Eminente en California fue puntal en una convención política reciente del estado. La Corte Suprema de los Estados Unidos ha fijado un peligroso precedente al permitir que el Dominio Eminente pueda ser usado tanto para desarrollo privado como público, así como con los consultorios médicos privados propuestos con el proyecto sobre el hospital.

En la medida en que Sonoma crece, el Dominio Eminente no debería ser usado para tomar posesión de granjas productivas de familias, cuyos negocios dependen de ellas, especialmente cuando existen otras opciones.

Con otras parcelas listas para la venta y que cumplen con los criterios diseñados para el hospital, resulta desafortunado que la Medida C sea propuesta como un problema en blanco y negro:
¿Salvar el hospital o no? Esta Medida C igualmente luce en blanco y negro para los Leveroni:
¿Mantenerla viable o no?

Con la aprobación de impuestos anteriores sobre parcelas, Sonoma ha demostrado que apoya al hospital.

Su voto NO a la Medida C mostrará que Sonoma también apoya la preservación productiva de las granjas.