¡Quinceañeras!
Bertha Carrera
Fotos: Rebecca Gosselin
En algún lugar de Sonoma cinco jovencitas, cuál cenicientas esperan la llegada de su hada madrina para que las convierta en princesas aunque tan solo sea por un instante.
¿Qué tienen en común Verónica Cortez, Sandy Torres, Jennifer Hernández, Lupita Cruz y Laura Camarena? Tal vez que todas son de descendencia latina, que cursan el noveno grado de la escuela Preparatoria (Sonoma Valley High School) y que además tienen muchos sueños e ilusiones.
Pues sí, ellas tienen todo esto en común, pero también en todas y cada una de ellas existe un destello especial que se deslumbra en su mirada, algo parecido a un deseo, a un anhelo... un evento que sólo el que es hispano tiene la capacidad de entender en su totalidad. Un acontecimiento que se podría comparar con la historia de la cenicienta: “La celebración de los XV años”.
Sólo que para estas cinco princesitas no llegará nada más una hada madrina sino muchas más, entre papás, familiares y amigos. Existirá aquella que le regalará el vestido blanco como premio por su pureza, la que le brinde su primer par de zapatillas como símbolo del cambio tan importante que significa el dejar de ser niña y convertirse en mujer o la que le dé su último regalo de niña, una muñeca.
Tendrá también un carruaje, una elegante limosina, en dónde viajará primero a la iglesia a dar gracias a Dios por concederle llegar a esta bella edad. Irá acompañada de su escolta, damas y chambelanes (caballeros), pero por supuesto irá también su chambelán de honor, con quién después bailará su primer baile en sociedad como toda una mujer, en la celebración de una fiesta a donde asistirán familiares y amigos con el fin de compartir la alegría de sus quince años.
Un príncipe y una carrera Y como dicha cenicienta cada una de ellas tiene una ilusión que no es solo la de encontrar a su príncipe... Para Verónica, de Guadalajara (México) es llegar a ser aeromoza, a Laura (Jalisco) y a Jennifer (Michoacán) les gustaría ser doctoras en medicina, Lupita (nacida en Sonoma) desea ser dentista y Sandy (Michoacán) anhela terminar la high school y después el colegio universitario, pero en lo que todas coinciden es en la gran alegría que les provoca el celebrar la dicha de pasar de niña a mujer y la importancia que tiene para todas la celebración de la misa pues con ello agradecen a Dios este paso tan importante en su vida.
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Verónica, Sandy,
Jennifer, Lupita y Laura se preparan para el mayor evento de su vida juvenil, la fiesta de sus 15 años, donde hasta Dios estará invitado. |