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11 De Enero del 2007

bajo la lupa

Calle Olvera

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Un rinconcito de México en el centro de Los Angeles

Víctor Mejía
El Sol de Sonoma
Fotos: Víctor Mejía

Así como en el titulo de mi historia, la Calle Olvera, mejor conocida como el Monumento Histórico de El Pueblo de Los Angeles o Plaza(cita) Olvera, es un pedacito de México en medio de los rascacielos de la ciudad de Los Angeles. Hace una semana tuve la oportunidad de visitar esta plaza que me remontó a esos domingos familiares, donde todos salen al quiosco a convivir, se sientan en las bancas a escuchar música y disfrutan de los deliciosos platillos, postres y dulces mexicanos que venden amables personas alrededor del quiosco. En la Plaza Olvera, se pueden encontrar ricos elotes con mayonesa y queso, bombones de dulce, chicharrones preparados, aguas frescas, raspados y nieves entre muchas cosas más. Mi familia y yo pasamos un momento muy agradable observando a los niños jugar en el quiosco. Pudimos ver como un pintor hacia de las personas caricaturas muy divertidas, junto a esto, un grupo musical que tocaba la popular canción “La Bamba”.
Sin duda, la Calle o Plaza Olvera es un lugar turístico, además de su hermoso quiosco, la Plaza cuenta con un mercado que recorre una calle completa, nuestro recorrido por este lugar fue de mis favoritos. A mi, al igual que a mi familia, nos encantó mirar tantas cosas que nos recordaran a nuestras raíces. Desde la entrada hasta el final del mercado pudimos observar en ambas direcciones, negocios repletos de artesanía mexicana. La mayoría de los puestos contaban con cosas como trompos, llaveros de figuras como botes de cerveza, botas vaqueras, destapa botellas, pistolas, garrafones de agua, muñequitos, guaraches entre otros. Había barajas españolas, dados, baleros, perinolas, loterías, piñatas, sonajas, yoyos, las inolvidables tablitas, por su puesto que también había títeres, jarrones, cuadros, alcancías en forma de puerco, trastes, luchadores en su cuadrilátero. También pude encontrar silbatos en forma de pájaro, flautas muy coloridas, canicas, resorteras, casitas y trenecitos de madera. Juegos de mesa de serpientes y escaleras entre otros.
En una parte del mercado pudimos encontrar ropa típica mexicana, como guaraches de cuero, vestidos tradicionales de todo tipo, trajes de charro, sombreros, jorongos, pantalones y ropa de manta.
A la salida, pudimos parar en un restaurante donde ordenamos unas ricas enchiladas de mole poblano-riquísimas por cierto. Ya con el estomago lleno, fuimos a visitar un altar de azulejo con una figura enorme de la Virgen de Guadalupe rodeada de veladoras. Cada doce de diciembre, miles se dan cita en este lugar para cantarles las mañanitas a la “Patrona de México”. Este altar es el preferido de todos los latinos residentes de Los Angeles y sus alrededores para visitar durante el 12 de diciembre, incluso es televisado por varios canales locales y nacionales.
La Historia
Unida a la Plaza, la calle Olvera antiguamente era llamada Wine Street (Calle vino) y después renombrada Olvera en honor al primer juez del condado Augustin Olvera, en 1987. Cerca de la Plaza se encuentran 27 edificios o casas nombrados como lugares históricos por los Estados Unidos, incluyendo la casa Adobe Avila, Casa Pelanconi y Casa Sepúlveda. En 1930, la calle fue cerrada y convertida en lo que actualmente es un mercado muy colorido.
La plaza es usada por la ciudad y la comunidad hispana para celebraciones y eventos musicales y de baile, como el Cinco de Mayo o las Posadas durante la navidad.
Si un día tienen la oportunidad de visitar la Calle Olvera no se olviden de visitar su mercado y su quiosco, les aseguro que no se arrepentirán.