
¿Ser santo, para qué?
Quizá pienses que un santo es un ser aburridísimo, que nunca hace nada mal y todo es dulce y suave, o alguien que hace milagros, curaciones y cosas maravillosas.
Lo primero no es algo muy atractivo y lo segundo es algo imposible de crear ¿verdad? Bueno, el caso es que ni uno ni lo otro. Lo más seguro es que hoy en día no es lógico pensar que existan santos que hagan este tipo de cosas, pero tampoco son aburridísimos y perfectos como los imaginan.
Por esa mala percepción que se ha creado alrededor de este tema, muchas personas no se deciden a ser santos. En tu bautismo tú eres llamado a ser santo y todos los santos que tenemos en la historia del catolicismo han sido personas humanas como tú y como yo, pero con una convicción clara.
¿Qué es un santo? Simplemente alguien que se ha encontrado con Jesús y no puede dejar de mirarle y de seguirle. Como me decía mi amigo Víctor Munguia, “cuando Dios te enamora, le encuentras un sentido muy especial a la vida.”
¿Te preguntaras qué hace un santo moderno? Nos lo podríamos casi imaginar así:
*Un santo escucha la palabra de Dios, en algún momento de su vida se ha disgustado con alguien, ha enfrentando situaciones difíciles en su trabajo y sus estudios, ha tenido problemas graves, ha estado enamorado y ha sido mal correspondido, ha celebrado éxitos y también fracasos. Todo esto lo ha vivido como humano, así como tú y como yo, y todo ha sido posible por que tiene la luz que te da la palabra de Dios. Esa que produce frutos de los frutos, bondad, pesadumbre, y alegría.
*Encuentra su alimento en la eucaristía, que le invita a salir y compartir con otros generosamente, a partirse y repartirse, como lo hace Cristo.
*Estudia o trabaja con poción, responsabilidad y generosidad, por que encuentra en ellos un sentido de servicio a los demás. Trata de dar lo mejor de si.
*Se entera de lo que pasa en el mundo y no le es indiferente lo que sucede y no pierde la esperanza en el triunfo de Cristo sobre el mal y la muerte.
*Descubre la preferencia de Jesús por los que tienen menos. Mantiene esta visión frente a los valores contrarios de la sociedad. Trabaja por la justicia.
*Encuentra en la madre de Jesús, María, un modelo de fe y de confianza en Dios a pesar de lo incierta que es la vida.
*Corrige los errores y sabe pedir perdón cuando ha a dañado a alguien. Concede el perdón generosamente.
*Pero sobre todo se perdona así mismo cuando comete un error.
Como te darás cuenta es difícil, pero no imposible el ser un santo. Solo recuerda, todos tenemos los elementos necesarios para triunfar. Todos estamos llamados a ser santos.
Si tienes algún comentario, queja o sugerencia desacuerdo escríbeme a vmejia@sonomasun•com.
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