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22 de Febrero del 2007

Noticias

Chávez enfrenta la inflación
con una dura ley contra la
especulación y el acaparamiento

El gobierno venezolano de Hugo Chávez aprobó una ley que establece severas sanciones para los comerciantes que acaparen alimentos y los vendan por encima de los precios regulados. Las multas incluyen importantes sumas de dinero y hasta el cierre temporal del comercio.
La medida fue tomada a raíz de la escasez de ciertos productos básicos. Según el Gobierno, los productores y comerciantes retenían la mercadería en protesta por los precios fijados.
Según explicaron los representantes de los comerciantes y productores, los precios que fijó el Gobierno están desfasados de la realidad y del nivel de inflación, que a fines del año pasado llegó al 17 por ciento, colocándose cinco puntos por encima de las proyecciones oficiales.
La nueva norma es la primera que aprueba el gobierno de Chávez apoyado en la ley habilitante que le otorgó la Asamblea Nacional el mes pasado, que le da amplios poderes para legislar por decreto durante 18 meses.

Otros dos acusados por los
atentados del 11-M niegan
toda vinculación con los hechos

Hoy están declarando ante los tribunales españoles otros dos acusados por los atentados del 11-M. Ellos son Basel Ghalyoun y Jamal Zougam, quienes negaron toda responsabilidad en los hechos.
Galyoun, ciudadano de origen sirio, está acusado por la fiscal de ser autor material de los atentados, aunque no ha sido procesado ya que uno de los testigos no pudo reconocerlos en las fotografías.
Galyoun reconoció que conoció a Serhane ‘El Tunecino’, supuesto autor intelectual de la masacre, aunque negó rotundamente cualquier vinculación con los ataques terroristas.
Por su parte, Jamal Zougam, además de negar también su participación en los atentados, condenó la matanza. “No estoy de acuerdo con este atentado y con que se acabe con la vida de personas inocentes por motivos religiosos, políticos u otros”, indicó ante el juez.

Irak cierra las fronteras con
Irán y Siria como parte de su nuevo plan de seguridad en el que participan 85.000 policías

El Gobierno de Irak ordenó ayer el cierre de las fronteras con Irán y Siria, así como el toque de queda nocturno, en el marco del nuevo plan para terminar con la violencia en Bagdad. Del nuevo régimen participarán unos 85 mil agentes militares iraquíes y estadounidenses.
Las medidas fueron anunciadas por el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, en un discurso desde la ciudad de Kerbala, al sur de Bagdad.
Para la aplicación del plan, las autoridades iraquíes han dividido Bagdad en diez zonas, por las que se desplazarán en grupos los comandos militares.
El anuncio de las nuevas medidas de seguridad llegó un día después de una ola de ataques con coches bomba, donde por lo menos 18 personas murieron y otras 30 fueron heridas.