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05 De Abril del 2007

Cultura

Da Vinci el Músico, el genio y el artista

Conociendo las facetas del hombre universal que representó el ideal renacentista del siglo XVI
Eve Delgado Ambía
Especial para El Sol

De todos los personajes protagonistas del Renacimiento Italiano que, ciertamente, fueron muchos y muy grandes, Leonardo da Vinci es sin duda el más conocido popularmente y del que más se ha escrito y hablado, tomándolo siempre como el modelo, como la síntesis del genio y del artista, del hombre universal que representó el ideal renacentista del Siglo XVI.
Su humanismo era autentico. Leonardo da Vinci encarnó su ideal humanista en las artes y las ciencias. Fue un artista empírico para todo lo que deseo hacer e investigar. Este humanismo nunca le impidió adentrarse en el mundo de la ciencia y la técnica y lo hizo con tal inteligencia y originalidad de planteamientos y soluciones como para ser considerado no sólo uno de los mayores sabios de la historia, si no un genio fuera de época, un genio moderno. Hoy en día sus inventos son admirables para creer que hayan sido realizados alrededor del año 1460 al 1519, hoy en día fue nombrado en Londres el artista que dibujó en futuro. Leonardo aunque disléxico y zurdo, con creatividad perfeccionó incluso su técnica de escritura al revés, de derecha a izquierda para no manchar el papel con la tinta mientras escribía.
Sería imposible repasar si quiera superficialmente, los hallazgos y aportaciones de Leonardo a temas tan diversos como la astronomía, la filosofía, el atletismo, la óptica, la aviación, la anatomía, la botánica, la ingeniería hidráulica, las matemáticas, la zoología, la literatura, la ingeniería naval y militar, la mecánica, la biología, la música, las artes plásticas, la escultura, la perspectiva. Fue además un artista visual innovador. Pintor realmente sublime, renovado, sobretodo en el retrato y el paisajismo. Quizá fue su extraordinaria habilidad para el dibujo lo que impidió a Leonardo dedicarse por entero a la música. A través de los dibujos nos acercamos más a un genio de la observación experimental, para quien “el alma es el principal sentido para apreciar de forma más completa y profusa, la obra infinita de la naturaleza.”
Leonardo, el músico es la faceta que pocos saben del creador de la Monalisa. A da Vinci le gustaba cantar, tocar la lira y el laud e investigar sobre la música. Cada vez es mayor el interés en su relación con su música puesto que ésta en su época era un reflejo de la afirmación de la personalidad individual. En este tiempo los músicos italianos cantaban o recitaban de memoria en tertulias o en talleres, acompañados de un laúd, de una lira, o un tamboril. La música en aquel momento era el arte más moderno, por todo lo que tiene: de libertad y de capacidad de abstracción formal y también porque con ella era posible definir con aproximación las emociones. Los italianos, con razón decían que - música é il lamento dell’amore o la preghiera a gli dei (música es el lamento del amor o una plegaria a los dioses).
La curiosidad universal de Leonardo por la música y la incesante aplicación de la técnica a todas sus investigaciones y logros artesanales le llevo a incorporar la mecánica y el automatismo a ciertos instrumentos musicales, así como buscar nuevos efectos sonoros. En sus Cuadernos de Notas (de los pocos rescatados y recopilados) aparecen muchos instrumentos dibujados con maestría y precisión. Destacan también estudios sobre el sonido de la naturaleza, agua, viento, cosmos (la música de las esferas), y los ruidos de todo tipo, a los que cita como fuentes imprescindibles de inspiración para la creación musical.
Resulta interesante adentrarnos al trabajo de Leonardo da Vinci en el ámbito musical, por ejemplo para trabajar el sonido se basó en diferentes referencias: el eco, el choque de los cuerpos, la distancia del sonido entre el oído y su fuente, la propagación de las ondas sonoras. En sus investigaciones anatómicas analiza la voz y sus utensilios (laringe, boca, cara, manos, lengua) y descubre que son esenciales para entender al cuerpo como un instrumento musical.
En casi todos sus manuscritos se encuentran numerosas investigaciones de la música, referencias a mecanismos e instrumentos musicales, fuelles para órganos o fenómenos acústicos, anotaciones sobre los elementos funcionales de la mano, la laringe o la naturaleza del sonido en el embrión humano; también mecanismos e instrumentos musicales más sofisticados - diseños arquitectónicos de fuentes de agua o acuáticas sonoras; estudios sobre física acústica y teorías musicales sobre el origen, dispersión y refracción del sonido.
Sabemos que realizó mejoras en más de una treintena de instrumentos musicales para mejorarlos, conseguir mayor capacidad de interpretación, simplificar su técnica de ejecución o crear nuevos efectos sonoros. Inventó por ejemplo: tambores en los que, como en los timbales, pudieran tocarse líneas melódicas. Estudió la altura del sonido con vasijas de diferentes tamaños y aberturas de diferentes medidas. Entre algunos de sus instrumentos musicales creados están: el Tambor de Tres Pies, el Tambor Mecánico de Tres Baquetas para lograr redobles manuales, el Tambor con Tiras, el Timbal con Tornillo o el Tambor con Mecanismos de Tijeras para lograr diferentes tonos y notas al tensar la piel. Diversas clases de instrumentos de viento - un Tambor Flauta, la Gaita con Fuelle Continuo, la Trompa que todavía es utilizada hoy en día para transmitir mensajes, la Flauta Glissando, cuyos orificios son lineales. Diseñó también diferentes diseños de carracas. Se puede mencionar con mayor importancia sus instrumentos más complejos: la Viola Organista, el preferido de Leonardo para interpretar música polifónica, y el Organo de Tubos de Papel, éstos producen un sonido de una desnudez simple y cautivadora. Finalmente su famosa Lira de Plata; fue el instrumento más sonoro y de mayor alcance acústico, una verdadera lira de brazo con forma de cráneo de caballo.
Como en su Tratado de la Pintura, da Vinci afirma “… la música es hermana de la pintura pues una y otra expresan armonía; la música a través de los acordes, la pintura en sus proporciones…”
Leonardo da Vinci fue un genio fuera de época, un gran maestro, un artista apasionado y sensible con sus obras y la naturaleza. Él no sólo es el autor de la famosa “Gioconda”, “La Última Cena” o “El Hombre del Vitruvio” su legado artístico y su interesante vida han provocado muchas interpretaciones en forma de libros, documentales, películas, exposiciones en museos al rededor del mundo, entre otros.
Por su extraordinaria grandeza creativa e innovadora Leonardo Da Vinci y su obra son dignos de quitarnos unos minutos y horas en nuestras vidas y llamarnos a conocerlo, interesarnos, informarnos más sobre él.