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| Juan Manuel Zaragoza |
Este no es un relato de simplemente un físico-culturista, sino que es una historia de perseverancia, dedicación, disciplina y esfuerzo. De quien deberíamos aprender, alguien que nos recuerda “que no dejes que nadie más que tú mismo proponga tus propias metas”. Esta es la historia de Juan Miguel Zaragoza, quien nació en enero de 1977, en Cuidad Guzmán en las afueras de Jalisco, México. A sus 8 años de edad, Juan vino a vivir con su familia a California, en busca de una vida mejor. Hace 18 años que vive en el valle de Sonoma y hoy tiene una hermosa familia compuesta por su mujer, dos hijas y un hijo. Desde 1999, compite en pruebas de físico-culturismo y en varias oportunidades obtuvo el primer puesto. He aquí un poco de nuestra conversación, la cual mantuvimos en el gimnasio Barnett, lo que sería como su segunda casa ya que asiste al mismo desde hace 14 años.
-“¿Cómo fue que te vino curiosidad por el físico-culturismo?”, le pregunté.
-“Antes que nada quiero aclarar algo, por que la gente cuando escucha que soy físico-culturista se imagina a esos hombres en las revistas con sus venas a punto de explotar”, comenta riéndose. “Lo que yo hago es físico-culturismo natural, osea nada de esteroides o ningún tipo de droga. Contestando a tu pregunta fue por mi tío Vicente, hermano de mi madre. Él era un hombre alto, grande y musculoso. Todavía vivíamos en México y en ese entonces él pasaba todos los años a visitarnos. En estos tiempos yo era solo un niño pero admiraba mucho a Vicente. Él mismo fue quien me introdujo a la vida del físico-culturismo y él fue quien me trajo a este gimnasio”.
-“¿Cómo fue que empezaste a tomarlo tan seriamente?”
-“Tuve una época difícil en mi vida, fue cuando me corrieron de la escuela y pase unos años de “cholo”, como se dice callejeramente. Por suerte supe salir, no es que me junte con mala gente, por que no lo creo así. Cada uno tiene sus razones y yo no soy quien para juzgar a nadie. Lo bueno es que sabía que no quería esa vida para mí. Así fue como a los 18 años me metí de lleno en físico-culturismo natural. Tarde 5 años en prepararme para competir, fueron 5 duros años”, mientras se le escapa una leve risa.
-“Aparte de lógicamente, levantar pesas, ¿qué otra cosa cumple un importante papel en la vida de un físico-culturista y como es un día en tu vida?”
“La nutrición sin dudas. Hay que comer sano y 5 o 6 veces al día. Un día en mi vida varía por el hecho de que depende si me estoy preparando para competir o no. Por lo general me levanto y tomo mi bebida de proteínas con pan de trigo, salgo a trabajar, soy carpintero. A las tres horas otra vez mi bebida de proteínas con alguna torta de pavo y alguna fruta. Después de un día de trabajo llego a mi casa y tomo mis últimas proteínas con pescado, pollo o pasta con verdura. Es muy importante comer la menor cantidad de grasas posibles, muchas vitaminas, minerales y también un galón de agua por día. No tomo, ni fumo. También es importante esperar una hora y media antes de hacer ejercicio, es importante digerir la comida. Vengo 4 veces por semana al gimnasio, trabajando 2 músculos por entrenamiento”.
-“¿Se puede decir que es una vida bastante sacrificada?”
-“Sí, pero a mí me hace bien. Esto es como una terapia para mí. No lo hago solo para verme bien, sino para estar sano y tener la mente despejada”.
-“¿Podrías ofrecer algún consejo para aquellas personas que se tuviesen interés en seguirte los pasos?”
-“Para perder grasas es muy importante tener una excelente nutrición, no hacer ejercicio por demás y no desesperarse. Se tiene que proponer un proyecto a largo plazo y hasta no llegar no se debe abandonar. Si tienen alguna pregunta o desean saber mas, no tiene más que acercarse al gimnasio Barnnet, estoy dispuesto a ayudarlos”.
-“¿Quisieras mandar algún mensaje?”
-“Sí, quisiera aprovechar esta oportunidad para saludar a mis padres y al maestro Ricardo Romo por la gran ayuda que me brindaron y mi tío Vicente por ser mi inspiración. También aprovechar para decirles a todos los jóvenes que se mantengan en la escuela, hagan deportes y mantengan sus cabezas ocupadas. Ahora me despido saludos a todos y si quieren saber más, estoy dispuesto a ayudarlos”.
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