
El Buzón del Dinero: La mercadotecnia termina con el comercio local
¡Hola Sonoma! les envío como siempre mis más sinceros deseos a todos ustedes y una bendición para nuestro planeta, pues como sabemos, hace un par de semanas celebramos “The Earth Day” o el Día del Planeta. Yo leí una frase que dice: “A nosotros no nos pertenece la tierra, nosotros le pertenecemos a ella.” Que bueno fuera que viviéramos con ese entendimiento en nuestros corazones; pero la verdad es que vivimos como si nos perteneciera todo a nosotros. —¡No cabe duda que somos los hijos malcriados de nuestro creador!
Hablando de hijos malcriados, ojalá que en el tema de comprar nos estemos educando un poquito. Esta semana voy a concluír con lo de la mercadotecnia haciendo énfasis en como los mercados grandes y las cadenas mercantiles son contraproducentes para el desarrollo comercial de una comunidad pequeña.
Primero, estas cadenas mercantiles tienen una política de ventas impresionante y lo único que tienen en mente es vender, por lo tanto pagan a un profesional con grado y postgrado en mercadotecnia, le ofrecen mejor salario que en la competencia y le dan todas las armas necesarias para que emprenda sus campañas de enganchar al consumidor. Estas armas consisten en darle puerta abierta para que emplee el número de personas necesarias que hagan un estudio de la clase de consumidores que se encuentran en cada comunidad, estado o país; cabe recalcar que los empleados no siempre son nativos, muchas veces son de otras comunidades, de otros estados y hasta extranjeros; todo depende de las necesidades de la campaña y los requisitos que se le exijan al prospecto.
Segundo, este profesional en mercadotecnia tiene puerta abierta para gastar cantidades multi-millonarias en anuncios radiofónicos, televisivos y en cualquier otro medio de comunicación posible como periódicos y revistas —que al final de cuenta tampoco son inversiones locales, porque la mayoría de estos medios de comunicación son cadenas multi-millonarias que pertenecen a un solo dueño pero que tienen el poder de bombardear cada minuto de la vida de los consumidores de todo un país o hasta de varios países a la vez, con propaganda, logrando enganchar hasta el más ingenuo y sencillo ser terrenal.
Ahora la pregunta es: si estas cadenas mercantiles han invertido tantos millones y han bajado precios de primera necesidad por debajo de la mitad, ¿cómo es que no se van a la quiebra? Muy sencillo, cuando hablamos de cadenas mercantiles, estamos hablando de cientos o de miles de almacenes o centros con el mismo nombre distribuidos por todo un país o varios países; por lo tanto sus ganancias son multi-billonarias y cuando hacen campañas de ventas las hacen estratégicamente y de forma que mientras en algunas comunidades o estados bajan los precios en otros lugares los aumentan.
También, mientras ellos rebajan los productos de primera necesidad, nos enganchan con la idea de comprar dos o tres artículos nada más, pero salimos de este lugar con el carrito lleno y no siempre de artículos rebajados y muchas veces ni siquiera necesarios; como consecuencia, el bolsillo vacío para desgracia nuestra y ganancia del almacén.
Así funciona ésto y dirán ustedes, ¿y qué tiene que ver ésto con los negocios pequeños y locales?Pues mucho, simplemente regresamos a nuestra localidad con los bolsillos vacíos y ¿quién se acuerda del mercadito de la esquina? que si bien le va pone un anuncio en el periódico de la comunidad una vez por mes porque sus ganancias no les dan para más y que nosotros muchas veces no leemos porque las cadenas televisivas nos atrapan. Así el mercadito de la esquina, que tiene que pagar renta y un montón de gastos tenga ganancias o no, se va rezagando poco a poco y terminamos con una comunidad sin inversiones locales, sin prosperidad y sin poder, porque todo ésto se lo estamos dando a fuentes muy lejos de nuestro alcance.
Los dejo con una frase que una vez me dijeron a mi en un curso de superación personal: “Si quieres ser próspero, empieza a pagar el precio real de lo que consumes.”
Con esto me despido y les recuerdo que sigo esperando sus cartitas con sus comentarios y preguntas a: “El Buzón del Dinero,” El Sol de Sonoma, 158 W. Napa St., Sonoma, Ca 95476 o al correo electrónico clubnews@sonomasun•com o a vmejia@sonomasun•com.
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