Reporte del Plantel
Mientras que el debate por la reforma migratoria se ha congelado, comunidades como la de New Haven han decido abrir sus puertas a los trabajadores indocumentados.
En una votación casí unánime, el Consejo Municipal de New Haven decidió destinar $250,359 de su presupuesto a un plan de identificación de inmigrantes propuesto por el alcalde de la ciudad.
Los defensores del programa afirman que es la primera decisión de este tipo en todo el país, que podría contribuir a que los inmigrantes indocumentados, cuyo número se calcula en 15.000 en la ciudad de New Haven, sean incorporados a la comunidad. Si pueden abrir cuentas bancarias no se verán obligados aportar altas sumas de dinero, algo habitual que los convierte en blanco fácil de los ladrones.
El programa de identificación aprobado por el Consejo Municipal permitirá que las personas puedan obtener una licencia de conducir. Las identificaciones —que tendrán un costo de $10 para los adultos y $5 para los niños, ayudarán a las personas a hacer uso de las bibliotecas, parques y sitios recreativos de la ciudad. El proyecto de identificación también visualiza en el futuro estas identificaciones como tarjetas de crédito o debito.
Portavoces de los Ciudadanos por la Inmigración Legal, argumentan que “la ciudad de New Haven es el lugar perfecto para establecer fuertes raíces sin el temor de lidiar con el departamento de inmigración.”
La decisión aprobada en New Haven tiene lugar en momentos en que más de 90 ciudades o condados de todo el país, entre ellos Valley Park, Missouri; Riverside, Nueva Jersey; Escondido, California, y Hazleton, Pensilvania, han propuesto, aprobado o han rechazado leyes que prohiben a los propietarios a que arrienden a los inmigrantes indocumentados, sancionan a los negocios si emplea a indocumentados y entrenan a la policía para que se encargue de vigilar el cumplimiento de las leyes federales.
New Haven, una ciudad con 125.000 habitantes, ya ofrece ayuda a los inmigrantes para que presenten declaraciones impositivas y le prohibe a la policía a que les pregunte sobre su situación de inmigración.
“Una vida de paz y prosperidad” es la invitación que hace la ciudad a todos los indocumentados. |